Cada vez hay más plataformas disponibles para gestionar la formación empresarial LMS, LXP, plataformas de microlearning, soluciones con inteligencia artificial, herramientas de analítica… La oferta crece pero esto también hace que elegir sea más difícil.
Porque cuando todas las plataformas parecen tener las mismas funcionalidades, la pregunta deja de ser: ¿cuál tiene más herramientas Y empieza a ser: ¿cuál resuelve mejor las necesidades de mi organización?
¿Qué es una plataforma de formación empresarial?
Es una solución tecnológica que permite gestionar diferentes procesos relacionados con el aprendizaje de los colaboradores puede incluir cursos, rutas, evaluaciones, contenidos, certificaciones, analítica, comunicación y diferentes experiencias de aprendizaje, sin embargo, una plataforma empresarial debe responder a algo más complejo que la distribución de contenidos.
Debe considerar personas, procesos, tecnología y objetivos de negocio.
10 preguntas para elegir una plataforma de formación empresarial
1. ¿Quiénes van a utilizarla?
No es lo mismo capacitar a 500 colaboradores administrativos que a 5.000 personas distribuidas entre oficinas, tiendas, plantas y equipos comerciales.
Antes de elegir, identifica las características de tu población.
2. ¿Dónde trabajan?
Esta pregunta puede cambiar completamente la decisión.
Si los colaboradores trabajan principalmente frente a un computador, las necesidades serán diferentes a las de una fuerza laboral móvil o de campo.
3. ¿Desde qué dispositivos acceden?
Una plataforma empresarial debería considerar la realidad tecnológica de sus usuarios.
Si el celular es el principal dispositivo de acceso, la experiencia móvil debe estar en el centro.
4. ¿Qué tipo de formación necesitas?
No todas las organizaciones necesitan lo mismo.
- Puedes requerir:
- onboarding;
- formación comercial;
- compliance;
- desarrollo de competencias;
- capacitación de producto;
- formación técnica;
- transferencia de conocimiento.
La plataforma debe ser suficientemente flexible para acompañar diferentes experiencias.
5. ¿Puedes personalizar el aprendizaje?
Una organización no es homogénea.
El aprendizaje debería poder adaptarse según roles, áreas, equipos, ubicaciones o necesidades específicas.
6. ¿Cuánto trabajo administrativo requiere?
Esta pregunta suele olvidarse.
Una plataforma puede ofrecer muchas funcionalidades y, aun así, obligar al equipo de formación a realizar demasiados procesos manualmente.
Conviene evaluar qué puede automatizarse.
7. ¿Qué información puedes medir?
No basta con saber cuántos cursos existen.
Hay que saber qué ocurre con ellos.
Una buena plataforma debería ayudar a analizar:
- participación;
- avance;
- finalización;
- resultados;
- desempeño;
- brechas.
8. ¿Puedes crecer contigo?
Una solución que funciona para 200 usuarios puede quedarse corta cuando la organización llega a 5.000.
La escalabilidad debe formar parte de la decisión desde el principio.
9. ¿Puede integrarse con otras herramientas?
El aprendizaje forma parte de un ecosistema tecnológico.
Por eso, las integraciones pueden ser importantes para conectar información y procesos.
10. ¿Qué tan fácil es para el usuario?
Esta puede ser la pregunta más importante de todas.
Porque una plataforma puede tener una gran tecnología detrás y fracasar si el colaborador no quiere utilizarla.
La experiencia debe ser clara, sencilla y accesible.
¿Qué errores evitar al elegir un LMS?
Uno de los errores más frecuentes es comenzar por las funcionalidades otro es elegir únicamente por precio también es común seleccionar una plataforma pensando en el equipo de administración y no en el usuario final y hay un error todavía más importante: no pensar en el crecimiento, la plataforma que necesitas hoy no necesariamente será la que necesitarás mañana.
¿Qué debería priorizar una empresa?
La respuesta depende del contexto pero para muchas organizaciones actuales existen cinco variables que deberían estar sobre la mesa:
- Accesibilidad.
- Personalización.
- Facilidad de gestión.
- Medición.
- Escalabilidad.
Cuando estas cinco piezas funcionan juntas, la tecnología puede convertirse realmente en un habilitador de la estrategia de formación.
¿Cómo responde Zalvadora a estas necesidades?
Zalvadora combina capacidades de LMS y LXP con un enfoque Mobile First, personalización, analítica e inteligencia artificial, además, permite complementar la experiencia tradicional de formación con soluciones como WLearn para aprendizaje vía WhatsApp.
Esto permite pensar la formación desde el contexto del colaborador y no únicamente desde la plataforma.
Conclusión
Elegir una plataforma de formación empresarial no consiste en encontrar la que tiene más funcionalidades, sino en encontrar la que puede acompañar mejor a las personas, los objetivos y el crecimiento de la organización.
Antes de elegir, hazte una pregunta: ¿esta plataforma facilita realmente que mi equipo aprenda? Si la respuesta es sí, estás mirando en la dirección correcta.