Talent Velocity es la capacidad de una organización para identificar las habilidades que tiene disponibles, desarrollar las que necesita y movilizar rápidamente a las personas hacia los roles, proyectos y oportunidades donde pueden generar mayor valor.
El concepto parte de una idea sencilla: en un entorno donde las habilidades cambian rápidamente, no basta con saber quién ocupa cada cargo.
Las organizaciones necesitan saber qué capacidades tienen, cuáles necesitan desarrollar y qué tan rápido pueden ponerlas en movimiento.
Por eso, Talent Velocity conecta tres elementos que tradicionalmente se gestionaban por separado:
Una organización con mayor capacidad de movimiento del talento necesita visibilidad sobre las habilidades de su fuerza laboral.
Esto implica identificar:
Con esta información, Talento Humano puede pasar de reaccionar ante una vacante a anticipar qué capacidades necesitará el negocio.
Los mercados laborales están cambiando con rapidez y algunas habilidades son cada vez más difíciles de encontrar.
En ese contexto, una organización puede responder buscando talento externo.
Pero también puede preguntarse: ¿podemos desarrollar esta capacidad dentro de nuestra propia fuerza laboral?
Esta segunda pregunta conecta directamente la estrategia de talento con la formación.
Una persona que no está preparada hoy para un determinado rol puede estar a una ruta de desarrollo de convertirse en una candidata interna viable.
La movilidad interna es una de las formas en que una organización puede poner en movimiento las capacidades que ya tiene.
Pero para que exista movilidad no basta con publicar vacantes internas, es necesario conocer: qué sabe hacer una persona + qué necesita aprender + qué oportunidades existen.
Talent Velocity busca conectar precisamente esos elementos.
Por eso, la movilidad deja de depender exclusivamente de promociones y puede incluir:
El upskilling permite desarrollar nuevas habilidades dentro del mismo ámbito profesional.
Por ejemplo, una persona que trabaja en ventas puede desarrollar capacidades en análisis de datos, herramientas digitales o inteligencia artificial.
Desde una perspectiva de Talent Velocity, esa formación no debería existir de manera aislada.
Debe estar conectada con las capacidades que la organización necesitará y con las oportunidades en las que esas capacidades podrán utilizarse.
El reskilling implica preparar a una persona para desempeñarse en una función diferente.
Puede convertirse en una herramienta especialmente relevante cuando determinados roles cambian o cuando aparecen nuevas necesidades de negocio.
La organización puede identificar una brecha entre las capacidades actuales de una persona y las requeridas para otro rol y construir una ruta para cerrarla.
De esta manera, la formación se convierte en una infraestructura para mover talento.
Una estrategia puede comenzar con cinco pasos:
Identificar las capacidades existentes más allá de los cargos actuales.
Determinar qué capacidades necesita el negocio actualmente y cuáles necesitará en el futuro.
Comparar las capacidades actuales con las requeridas.
Definir qué experiencias de aprendizaje pueden ayudar a cerrar cada brecha.
Hacer visibles los roles, proyectos y oportunidades donde esas nuevas capacidades pueden utilizarse.
La contratación externa y el desarrollo interno no son estrategias excluyentes, una organización puede necesitar contratar determinadas capacidades mientras desarrolla otras internamente.
La diferencia está en ampliar la pregunta, en lugar de: ¿dónde encuentro a esta persona? También preguntar: ¿qué personas podrían convertirse en esa persona?
La tecnología puede facilitar la identificación de habilidades, el seguimiento de rutas de aprendizaje y la conexión entre formación y desarrollo.
Un LMS/LXP puede convertirse en una pieza de esta estrategia cuando permite organizar experiencias de aprendizaje, desarrollar competencias y obtener información sobre el avance de los colaboradores.
La IA puede añadir una capa adicional al facilitar el acceso al conocimiento y acompañar a las personas mientras desarrollan nuevas capacidades.
Zalvadora permite conectar formación, desarrollo de capacidades y conocimiento organizacional dentro de un ecosistema digital.
Esto permite que la capacitación no se limite a completar cursos, sino que forme parte de una estrategia más amplia de desarrollo del talento porque identificar talento interno es solamente el comienzo, el verdadero reto es poner sus capacidades en movimiento.