La personalización de la formación por rol consiste en adaptar los contenidos, rutas, actividades y objetivos de aprendizaje según las responsabilidades y necesidades específicas de cada cargo dentro de una organización.
La lógica es sencilla: un gerente, un vendedor, un operario y una persona de Recursos Humanos no necesitan aprender exactamente lo mismo, sin embargo, muchas estrategias de capacitación siguen asignando los mismos cursos a todos.
Porque diferentes cargos enfrentan diferentes situaciones.
Un vendedor puede necesitar formación sobre:
Mientras que un líder puede necesitar:
Y un operario puede requerir:
Asignar el mismo contenido a todos puede generar dos problemas: información insuficiente para algunos y exceso de información para otros.
Primero se definen los principales roles de la organización.
¿Qué necesita saber y hacer cada perfil?
Cada grupo puede recibir contenidos diferentes o recorrerlos en distinto orden.
La personalización puede ir más allá del cargo.
Si dos personas tienen el mismo rol pero diferentes brechas, sus rutas también pueden ser diferentes.
La ruta no debería ser estática.
Los resultados del aprendizaje pueden indicar qué necesita reforzarse.
No, ese modelo sería difícil de gestionar.
La personalización puede hacerse mediante:
Así, una organización puede mantener una estructura central y adaptar la experiencia según cada perfil.
La inteligencia artificial puede ayudar a identificar patrones de comportamiento y recomendar contenidos según el perfil, desempeño y necesidades del usuario.
En un modelo LXP, por ejemplo, la personalización puede utilizar el comportamiento del usuario para ajustar las recomendaciones de contenido.
Pero la IA no reemplaza la definición de las competencias que cada rol necesita.
Primero debe existir una estrategia.
Después puede utilizarse tecnología para hacerla más dinámica.
Zalvadora permite crear programas de formación dirigidos a grupos o usuarios específicos y desarrollar planes según áreas y necesidades, además, la plataforma combina capacidades de LMS y LXP, lo que permite mantener el control de las rutas asignadas y, al mismo tiempo, incorporar personalización y recomendaciones.
Ejemplo
Una empresa tiene 1.000 colaboradores.
En lugar de asignar un catálogo idéntico a todos:
Todos pertenecen a la misma organización pero la formación responde a lo que cada uno necesita para desempeñar mejor su rol.